lunes, 31 de diciembre de 2007

Libro leido: Trilogia Marciana de Kim Stanley Robinson

Como no se puede considerar cada libro como un todo, sino como una parte de una historia que abarca dos siglos de terraformación (o areoformación según se mire) del planeta Marte. Lo que aqui planteo puede ser un ligero spoiler porque con un promedio de 490 páginas por libro y tres libros (Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul) está claro que para desvelar la trama se necesitaría algo más que una entrada en el blog.





La historia comienza con la partida de los Cien Primeros habitantes de Marte, un grupo de científicos que han sido seleccionados tras un largo periodo de selección y adaptación en la Antártida.

Durante esa situación son en la Tierra una especie de personajes de culto, representando cada uno de ellos formas distintas de ver la construcción de lo que será un nuevo lugar para la humanidad, y la gente que va llegando a Marte después que ellos va adhiriendose a las posturas representadas por algunos de ellos, partidarios de John Boone, de Arkadi Bogdanov, de Ann Clayborne, de Saxifrage Russell, de Maya Toitovna, de Hiroko Ai, Coyote y un largo etcétera de personajes.

Es una historia coral, donde se van dando el testigo unos con otros. Al final del primer libro una revolución en la Tierra y en Marte provoca que los primeros cien tengan que refugiarse en el refugio secreto construido por Hiroko Ai tras su desaparición poco después de la llegada a Marte. Como comentario hay que indicar que en este periodo se desarrolla un tratamiento médico que permite detener el reloj biológico de las personas, haciendo que dejen de envejecer y permitiéndoles casi una vida eterna.

En ese refugio y en algunas ciudades próximas gestionadas por la resistencia se va formando lo que es el germen de la protosociedad marciana, aparecen dos personajes, como son Nirgal y Jackie Boone, marcianos de nacimiento que se unen al reparto coral de esta historia.

Con el miedo de evitar que se produzca el derramamiento de sangre de la primera revolución intentan sentar las bases de una sociedad unida que pueda plantarle cara a la ocupación de la UNTA (un organismo desdenciente de la ONU pero atado de pies y manos por las metanacionales, empresas que quieren obtener tajada de los bastos recursos de Marte), y aunque cada uno barre para su casa queriendo unos un Marte igual que antes de la llegada del hombre (rojos) otros un Marte terraformado (verdes) y unos cuantos partidarios de corrientes como las del desaparecido durante la revolución Arkadi Bogdanov o de Hiroko Ai y su areofanía, al final consiguen ponerse de acuerdo alentados por una pseudometanacional llamada Praxis que alienta un proceso de organización de la resistencia, que para que os hagais una idea Praxis es a las metanacionales lo que Gorbachov a la URSS en su momento.

La situación propicia llega en un momento en el que la humanidad sufre en la Tierra una grave crisis interna que se ve elevada a su máxima potencia con una repentina catástrofe natural. Ese momento es aprovechado por la resistencia marciana para lanzar un ataque pacífico (al menos por la mayoría, aunque hubo algunas facciones de la resistencia marciana que se levantaron en armas aunque fueron al final contenidas). Con eso concluye Marte Verde, al igual que Marte Rojo concluyó con la primera revolución.

El tercer libro es en el que más quedan desarrollados todos los personajes a nivel interno, si hasta ahora cada personaje era la personificación de un ideal, una vez llegada la revolución todos tienen que situarse en un orden distinto ahora que las circunstancias de toda su vida han cambiado. Esto sirve para conocer por fin a todos los personajes a un nivel que te hace alcanzar una gran empatía con ellos, y si me permitís una nota personal, haciendo que acabe el lector sintiéndose un marciano más que les ha acompañado en esa andanza de más de dos siglos. La historia concluye con la desaparición poco a poco de los primeros habitantes por causas naturales a causa de una enfermedad fulminante, una especie de "hasta aqui hemos llegado" del cuerpo. Una lucha en la que saben que tienen poco que hacer pero con el sabor que deja la historia de que acaban sus vidas con el deber cumplido.

Lejos de ser una novela de ciencia ficción es una recreación completa de una sociedad en todos los niveles, un perfil muy acertado de la humanidad en todas sus épocas proyectado hacia lo que puede ser un futuro. Junto con un desarrollo muy acertado psicológicamente de los personajes, muy completos, sobre todo al final de libro donde los personajes tienen una enorme madurez emocional. Desde el simple John Boone con el que comienza el libro, hasta acabar con el acercamiento entre Sax Russell y Ann Clayborne, las dos caras de la moneda marciana, al final del libro hay una gran elaboración de los personajes, muy acertada si se tiene en cuenta la acumulación de vivencias que durante 2 siglos van sufriendo.

Totalmente recomendable, y no solo para los amantes de la ciencia ficción.