miércoles, 21 de noviembre de 2007

Un fin de semana inolvidable en Bruselas

Hace algo más de un mes pude ver una oferta de una Low Cost ofertando un viaje a Maastricht bastante bien de precio y nos pusimos manos a la obra para viajar aquí.
No entraré en los detalles de la sangre sudor y lágrimas derramadas para coordinarnos con el viaje, porque se merecería de por si una historia aparte.

Pues bien, aterrizamos y acto seguido alquilamos un coche que curiosamente es igual al mío por lo que me fue muy fácil acostumbrarme a conducir por aquellos lares... y bien, la verdad que el camino de ida a Bruselas fue fácil, la autovía todo recto, pasando la frontera y entrando directamente a Bruselas, y bien, ahi comienza nuestro problema porque a tan solo unos metros nos perdimos y acabamos en el barrio rojo de Bruselas, nuestra odisea pasa por dar vueltas como locos, preguntarles a gente de allí (que en realidad seguro que no eran de allí, que estábamos en la capital de Europa) que no nos supieron indicar, preguntarles a la policía de allí y al final opté por la solución mas sencilla pero también la que más me molestaba, que era llamar a Aitor y preguntarle como guiarnos.

Dejamos las maletas y salimos dispuestos a conocer aquello, paramos en un kebab a cenar y luego nos fuimos investigando en terreno circundante hasta llegar a la Grand Place, con las bocas abiertas de aquella enorme plaza nos fuimos a tomarnos unas copas a una cervecería en la propia plaza. Alli vimos bailes muy extraños que son muy difíciles de explicar por parte del que creemos era el dueño de aquello.


Acabamos cerrando Bruselas al filo de las seis de la madrugada (¿por cierto es que nadie duerme allí? por mucho que Aitor dijera, la ciudad estaba llena de gente a cualquier hora)

A la mañana siguiente mientras Ana y David, mis otros compañeros de viaje se despertaban María y yo fuimos a dar una vuelta a la ciudad, no pasó mucho tiempo cuando nos reencontramos con los dos y acabamos visitando la exposición de Rubens, el palacio real, el Manekken Pis y muuuchas otras más cosas que ya tendré tiempo de recomendar de Bruselas.


Al filo de las siete de la tarde y tras comer (merendar más bien) nos pudimos encontrar con Aitor, nos llevó a tomar unos chocolates como bien dice, muy cerca de la Grand Place en una cervecería impresionante y tras aquello nos fuimos a nuestra habitación para prepararnos para salir.

Lo cierto es que no salimos, estábamos reventados, y se formó una en nuestra habitación con la presencia de Aitor, que será recordada durante siglos alli. Bueno, será recordada por muchos pero no por Aitor y por mi, por motivos que no viene al caso explicar, jeje.



Aquella noche pasará a la historia también para muchos bruselenses que vieron a Spiderman por su ciudad, en fin, peligro.

A la mañana siguiente visitamos el Atomium, algunos lugares de Bruselas que nos quedaban por ver, compramos regalos y nos fuimos a dar una vuelta por Lovaina antes de regresar al aeropuerto, que por cierto fue un vuelo bastante tranquilo y con poca gente ya que Patri y compañía, que habían compartido vuelo aunque distinto destino no llegaron a coger el avion a tiempo.

Aun estoy tratando de asimilar todo aquello que ha pasado este fin de semana y que tan buen sabor de boca me ha dejado. He intentado hacer una entrada al blog que lo definiera bien, pero me temo que no es así, lo alli vivido es difícil de explicar con palabras.

Recomendable Bruselas al 100 % y si podeis vivir una aventura similar a la mia, el doble de recomendable.

Por cierto, se habla de ese viaje a Bruselas también en el blog de Aitor y las fotos andan puestas aquí.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Noche de Observación casera

Anoche dediqué unas cuantas horas a la observación astronómica. Quería haber estado en Pioz con mis amigos de sondasespaciales.com pero al final los planes que tenía preparados para aprovechar que Ana también tenía que viajar por aquellas tierras se vinieron abajo.


No obstante, como tenía mucho mono y vi que el cielo en casa era medianamente aceptable me decidí a sacar el telescopio al patio de casa. Ya se que la contaminación lumínica en Murcia y alrededores es brutal, pero al menos anoche se podían distinguir las nebulosas más brillantes, andrómeda y algún que otro cúmulo, además del siempre espectacular Marte de estas fechas.


El motivo de que tuviera tantas ganas de observar era que por fin había completado lo que para mi era un equipo básico de observación. Una webcam en condiciones para planetaria y lunar y si se le aprieta alguna nebulosa o cumulo brillante (la montura altazimutal de mi SLT 130 no da para más, supongo que será lo primero que amplíe) la Barlow, y por último el cable para conectar al ordenador y tener así una perspectiva mejor de qué observar en la noche, paso por paso.


La noche se presentó fantástica dentro de los parámetros que uno espera de contaminación lumínica, todo funcionó a las mil maravillas. A la webcam le vi un problema de falta de foco después de ponerle el adaptador al ocular, pero lo solucioné poniendo la Barlow de por medio. Imágenes no pongo puesto que no hay ninguna interesante al ser una primera toma de contacto. Cuando haya luna haré algunas pruebas con la webcam que me servirán para ir cogiéndole el tranquillo, y hasta que haya una buena luna creciente esperaré leyéndome manuales de astrofotografía con webcam. Pero eso no será hasta dentro de al menos semana y media, puesto que el próximo viernes viajo a Bruselas donde me imagino que me encontraré con el amigo Aitor (Bultza)


Saludos